Le enseñas hablando o mostrando —sin programar— y Kubika convierte ese trabajo en automatizaciones que corren solas. Donde más brilla es alrededor de tu ERP, la fuente de verdad del negocio: lo conecta con el correo, el Excel, el CRM y el chat, y deja el conocimiento guardado en la empresa. Tengas el ERP que tengas —o si hoy vives en Excel.
Kubika trabaja en toda tu operación, pero su especialidad es el ERP. Ahí guardas la verdad de tu negocio, y sin embargo vive aislado del correo, los Excel, el CRM y el chat donde de verdad pasa el día a día. Kubika es el puente: mueve datos y dispara procesos entre tu ERP y el resto de tu ecosistema, en las dos direcciones. Y cada conexión que armas queda guardada en la empresa.
Cuando tu ERP tiene API, nos conectamos directo: leemos y escribimos datos en tiempo real, sin intermediarios. Rápido, estable y sin tocar tu operación.
¿Tu ERP no tiene API o es a la medida? Kubika aprende a usarlo como lo haría una persona —viéndolo una vez— y opera las pantallas por ti. Ningún sistema queda por fuera.
Nos especializamos en conectar tu ERP, pero Kubika no se queda ahí: es el cerebro que orquesta la operación alrededor. El ERP guarda la verdad de tu negocio; Kubika la lee, decide y dispara los procesos —avisa, concilia, cotiza, registra— en las herramientas donde tu equipo ya trabaja.
Horas en tareas manuales que nadie documentó, repartidas entre el ERP, los Excel y el correo. Y cuando la persona que las sabía se va, el conocimiento se va con ella — reentrenar al reemplazo toma meses.
Conciliar facturas, pagos, inventarios a mano, fila por fila.
El mismo informe cada mañana, copiando y pegando datos.
Rastrear qué está por vencer y a quién avisarle, uno por uno.
Correos y mensajes repetidos que siguen un guion conocido.
Cada puesto le enseña su proceso una vez —hablándolo o mostrándolo— y Kubika lo convierte en una automatización pegada a la posición, no a la persona. Todo ese saber se acumula en un mismo cerebro: el de tu empresa. Continuidad y gente que sube de nivel. Nunca reemplazo.
Nada de programar. Le cuentas o le muestras cómo haces tu trabajo y Kubika lo entiende.
La automatización queda viva y se ejecuta sola, cada día, sin que nadie la toque.
La persona nueva llega y ya tiene todo el conocimiento del puesto. Empieza arriba, no de cero.
Eliges "cartera" y sumas a la persona que lo maneja hoy.
Cómo cruza las facturas con los pagos y marca lo vencido.
Convierte ese proceso en una automatización guardada.
Cada mañana entrega el reporte, sin que nadie lo toque.
La nueva hereda el puesto con todo su conocimiento.
Así se construye un puesto en Kubika: describes lo que necesitas y el flujo se dibuja frente a ti — paso a paso, hasta que queda corriendo solo.
Otras herramientas te piden diseñar el flujo caja por caja —y aprender su manera de conectar todo. Kubika trabaja al revés: le muestras cómo haces tu trabajo, como se lo explicarías a alguien nuevo, y él arma la automatización por ti.
No configuras disparadores ni conectas nodos a mano. Describes la tarea real y Kubika la convierte en una automatización que se ejecuta sola —y que aprende cuando el proceso cambia.
No tienes que aprender el lenguaje técnico de cada sistema. Kubika habla fácil con tu ERP y traduce por ti, en las dos vías: por API cuando la hay, o aprendiendo a usarlo cuando no.
Si tu equipo lo hace repetido, Kubika lo aprende. Estos son solo algunos puestos donde ya cambia el día a día.
Monitorea la bandeja por un tema (una queja, un proveedor, una palabra clave), clasifica lo que llega y te avisa solo cuando aparece algo que importa.
Servicio · OperacionesCruza facturas con pagos, marca lo vencido +30 días y arma el reporte cada mañana, sin que nadie toque un Excel.
FinanzasEse informe que toma media mañana copiando y pegando datos, listo y enviado automáticamente a quien lo necesita.
GerenciaContratos, pagos, licencias o inventario por vencer: Kubika los vigila y avisa a tiempo, a la persona correcta.
AdministraciónLe dices qué buscar y Kubika monitorea los correos entrantes por ti: clasifica, te avisa cuando importa y archiva el resto.
Ejemplo de un puesto de cartera que hoy hace todo a mano. Esto es lo que cambia.
Elige un proceso repetitivo, ajusta los números a tu realidad y mira en vivo cuánto tiempo y dinero libera Kubika —y en cuánto se paga la automatización.
El conocimiento no se pierde: se acumula. Cada automatización que creas queda guardada, lista para reutilizarse en otra área y para que la operación te ahorre más con el tiempo.
Cada uso suma conocimiento al puesto. Entre más lo usas, más sabe tu empresa y más te ahorra —sin volver a empezar de cero.
Una automatización de un área se replica en otra con solo ajustarla. Lo que aprende una parte del negocio queda disponible para todas.
El conocimiento vive en tu empresa, no en la cabeza de una persona. Rote quien rote, la operación sigue corriendo igual.
Casi regalado, a propósito: entra toda el área sin pensarlo, como un Teams. Lo demás solo lo pagas cuando Kubika trabaja.
La empresa compra créditos y un admin los reparte entre construir y ejecutar. Ahí vive el valor: horas ahorradas.
Más construir este mes, más ejecutar el otro. Lo rebalanceas cuando quieras, sin renegociar licencias.
Hecho en Latinoamérica, pensado para cualquier empresa del planeta que quiera que su conocimiento deje de irse por la puerta.
Una plataforma que le da a cada puesto de tu empresa un copiloto con IA: aprende el proceso del puesto una sola vez y lo convierte en una automatización que corre sola. El conocimiento queda en la empresa, no en la persona.
No. Le enseñas hablando o mostrándole cómo haces tu trabajo, igual que se lo explicarías a alguien nuevo. Kubika lo arma por ti y te muestra el flujo antes de dejarlo corriendo.
Nunca. Automatiza lo repetitivo para que tu gente use su tiempo en lo que importa, y guarda el conocimiento del puesto para que nadie empiece de cero. Es continuidad y subir de nivel, no reemplazo.
Un asiento de USD $13 por puesto al mes, más una bolsa de créditos (1 crédito = 1 centavo). Los planes van desde Team a $500/mes hasta Business a $5.000/mes. Solo pagas por el trabajo que Kubika realmente hace.
Todo lo repetitivo y con reglas claras: conciliación de cartera, reportes, alertas de vencimientos, filtro y monitoreo de correos, cruces de datos entre áreas, y mucho más. Si se lo puedes explicar a una persona, Kubika lo puede aprender.
Sí. Kubika funciona tengas el ERP que tengas —desde SAP o Dynamics hasta Siigo o World Office— y también si hoy tu operación vive en Excel, Sheets y correo. Donde hay API nos conectamos directo; donde no, Kubika aprende a usar el sistema como lo haría una persona. No te quedas por fuera por el ERP que uses.
Sí. Cada empresa opera en su propio espacio aislado: tu información y el conocimiento de tus puestos son tuyos y no se mezclan con los de nadie más. Controlas quién accede a cada puesto y a cada automatización con roles y permisos, y tu conocimiento nunca se usa para entrenar a otros clientes. Puedes revocar accesos y exportar lo tuyo cuando quieras.
Automaticemos tu primer puesto esta semana. Sin compromiso, sin riesgo.
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